“Este negocio lo es todo para mi”

Antonio Saloria habla siempre con orgullo y la cabeza bien alta. Le gusta lo que hace y estar dónde está y eso se nota en cada paso y palabra que sale de su boca. Hijo de Antonio Saloria, comparte con su padre no sólo el nombre sino también su modo de vida, desde hace más de 40 años lleva abierta su segunda casa, el bar “La Plaza”de El Casar de Talamanca, un municipio de Guadalajara que cuenta con poco más de 10.000 habitantes. Su negocio se sitúa en el lugar central: la plaza del Ayuntamiento y la Iglesia, el lugar de mayor tránsito del pueblo, con la suerte de no pasar desapercibido para nadie. “Estar aquí situados es una de las claves del éxito claro”, explica Antonio mientras admite que no puede quejarse de lo que gana, “sobre todo viendo como están las cosas”.

“Este bar es mi vida, y era la de mi padre, él me inculcó y enseño todo lo que hacía falta para sacar adelante el negocio, era un hombre muy trabajador”. Saloria es un hombre agradecido a la par que optimista, y es que con una familia que mantener el bar les ofrece todo lo que necesitan. “Siempre hay momentos que estás muy cansando”, pero a pesar de ello explicar “ni quiero ni pienso que ahora mismo pudiera cambiar de oficio, no me imagino en otro sitio que no sea detrás de la barra de La Plaza, aunque nunca se sabe”, relata entre risas, aunque el cariño puede con él, “este negocio lo es todo para mi”. La fuerza humana es más fuerte aquí que cualquier máquina y el cariño familiar ha podido con una empresa a la que parece que aún le queda mucha vida. Por detrás se oye a su hijo, “¿Qué quiere Tomás, lo de siempre?”.

 

Anuncios