El aceite de oliva: marca España

El aceite de oliva representa a nuestro país, nuestra dieta y nuestra cultura. La marca España se consolida a través de diversos productos entre los que nunca falta este oro líquido. La expansión del aceite de oliva no sólo beneficia a los agricultores y exportadores del producto, sino que es también una forma de acercar la dieta mediterránea a lugares que van mucho más allá de nuestras fronteras, y consecuentemente dar un imagen positiva de lo que España representa.

No debemos olvidar, por su puesto, que se trata de un sector clave también para la economía española y su misión ahora mismo, tal y como ellos afirman, es recuperar la confianza del consumidor a través del sabor y la calidad (las características más valoradas por los compradores) al tiempo que cuidan el medio ambiente. Misiones que además pueden complementarse perfectamente, pues la preocupación por no dañar nuestro mundo se encuentra en toda la sociedad. Es por ello que actualmente muchos productos oleícolas presentan en su etiqueta, junto a las propiedades nutricionales, información relativa a la denominada huella de carbono, es decir, la suma de emisores de CO2 que el producto emite a la atmósfera en su ciclo de vida. Una información muy valiosa y que además puede suponer una reducción de importantes costes para el exportador en cuanto al transporte del producto: botellas menos pesadas, menor cantidad de gasolina necesaria para su transporte.