Una realidad alarmante

Hace un día, Leonardo Dicaprio conseguía su ansiada estatuilla, una vida dedicada al cine y y seis nominaciones después, el ‘renacido’ fue él. Un Oscar le esperaba en el escenario y los ojos del mundo entero se emocionaron por un premio indiscutible. Dos minutos duró su discurso: uno para los agradecimientos de rigor y otro para nuestro planeta: “el cambio climático es real y está sucediendo ahora”. Gracias Leo, hacía falta que nos lo recordaras.

Ahora volvemos a nuestro país. España. Año 2004: 144,4 emisiones de gases de efecto invernadero. Europa: 98,6. Hasta el 2011 pasan siete años que no se traducen en una reducción considerable, pues España sitúa la cifra en 121 y Europa en 85,1. Son datos recogidos por el INE en el Anuario Estadístico de España del 2015 expresados como CO2 en relación a la cantidad asignada por el protocolo de Kioto. Parecen sólo números pero supone mucho para el planeta donde vivimos, para el mundo donde vivirán nuestros descendientes y para una naturaleza que nos da mucho más de lo que merecemos.

El protocolo de Kioto fue adoptado en 1997 en Kioto (Japón) con el objetivo reducir las emisiones de seis gases del efecto invernadero que causan el calentamiento global, en un porcentaje aproximado de al menos un 5%, dentro del periodo que va de 2008 a 2012. Sin embargo esta es tan solo una cifra aproximada, ya que cada país tiene sus propios porcentajes de emisión para disminuir la contaminación global. 187 países firmaron el acuerdo, un documento sin embargo que no fue ratificado por EEUU, el mayor emisor de gases invernadero mundial.

En lo referente a España, debido principalmente a un abandono de la preocupación por este problema por parte tanto de la ciudadanía como del espectro político dominante. Sin embargo, aunque parezca obvio, es necesario recordar que ignorar el problema no lo solucionará, sino más bien todo lo contrario. Es hora de hacer un llamamiento: “Necesitamos apoyar a todos los líderes alrededor del mundo que no hablad en nombre de aquellos que contaminan ni de grandes corporaciones, sino que hablar por la humanidad y por las personas sin recursos, que serán los más afectados por esto. Por los hijos de nuestros hijos y por las personas que están ahí fuera y cuyas voces han sido silenciadas.” También firmado: Leo.