El cambio comienza desde el tercer sector

“Fomentamos un cambio local y global hacia una sociedad respetuosa con el medio ambiente, justa y solidaria”, tras este simbólico lema se encuentra Amigos de la Tierra, una ONL (Organización No Lucrativa, antes denominadas ONGs) clasificada como una de las más grandes entidades para la defensa del medio ambiente dentro del denominado tercer sector, formado por las las organizaciones con personalidad jurídica e inscritas en un registro público que no tienen ánimo de lucro (y, por lo tanto, reinvierten sus beneficios en la propia actividad) y que son de titularidad privada.

Amigos de la Tierra España nació el 9 de diciembre de 1979. Sin embargo, su historia comenzó a escribirse en 1969 en Estados Unidos, aunque no fue hasta 1971 cuando varios grupos ecologistas de Francia, Gran Bretaña y Suecia crearon la federación Amigos de la Tierra Internacional. Hacia los años 80, comenzaron a ingresar en ella grupos de Asia, América Latina y África, que ampliaron y profundizaron los análisis y las actividades de la federación con la perspectiva del Sur.

La historia de Amigos de la Tierra implica unión y apoyo, pero también una fuerte independencia para cada uno de los grupos que conforma la federación. Consecuentemente cuentan con una estructura completamente horizontal, celebrando asambleas anuales con el fin de aunar fuerza y luchar a nivel local pero con una perspectiva global.

En cuanto a sus áreas de actuación todas ellas se centran en la preservación del medio ambiente, y sus líneas generales se pueden dividir en cinco: agricultura y alimentación, clima y energía, recursos naturales y residuos, justicia económica y cooperación. Además dentro de cada una de ellas existen numerosas campañas destinadas a cubrir campos específicos de ayuda medioambiental o social.

La financiación de Amigos de la Tierra España proviene de las cuotas de las personas socias, de subvenciones de diversas administraciones públicas, tanto locales, regionales como estatales y europeas, y de aportaciones procedentes de fundaciones. Por otro lado, participan en proyectos europeos junto a Amigos de la Tierra Europa y el resto de grupos europeos de la federación. Ante todo resaltan que no aceptan fondos de multinacionales, ni de empresas que anteponen sus beneficios al interés de las personas y el medio ambiente, tal y como se especifica en su página web.

Por último es necesario hacer mención a sus estrategias de comunicación, Amigos de la Tierra está presente en Twitter, Facebook y YouTube, plataformas que junto a su completa página web utilizan para darse a conocer. Además todas las noticias relativas a la ONL se publican en estas redes y tienen un apartado especial es la web. Para Amigos de la Tierra es muy importante el trabajo en red, y por tanto sus estrategias de comunicación también están vinculadas en torno a estas otras ONL, trabajan bajo la premisa de que la unión hace la fuerza.

 

Ambienta, la revista de medio ambiente del Ministerio

En el post de hoy vamos a hablar de la revista Ambienta, una publicación mensual centrada en el medio ambiente que corre a cargo del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Aquí podéis consultar su último número, el que es ya el 114 desde que comenzó su andadura en 2001.

En sus inicios la Revista Ambienta contaba con una tirada de 100.000 ejemplares, y de ella se encargaban tan sólo dos personas de forma continua, una directora y una redactora. Sin embargo en 2008 la tirada se redujo a 5.000 ejemplares y podría decirse que actualmente la tirada en únicamente testimonial, ya que cuenta con 500 ejemplares para enviar a Bibliotecas, Hemerotecas, etc. Además de forma fija su plantilla se redujo a una persona, la directora: Maribel del Álamo, que cuenta con el apoyo de colaboradores expertos para la realización de los artículos, la mayoría de ellos catedráticos y profesores universitarios, que encuentran en esta revista un medio de difusión perfecto para sus artículos científicos.

Ella misma nos explica sobre los lectores de Ambienta que “en un principio eran ingenieros, arquitectos, licenciados en Ciencias Ambientales, estudiantes…, ya que la temática era medio ambiente, naturaleza, agua, cambio climático, Parques Nacionales. Hoy, al haberse ampliado los contenidos tras pasar a depender de un macro ministerio como el MAGRAMA (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente), nuestros contenidos son más amplios y también los públicos”.

Estos contenidos, como ella misma explica, abarcan temas muy amplios que van desde la protección del medio ambiente, hasta el calentamiento global, poniendo especial énfasis también a temas económicos o sociales que afectan directamente en el medio ambiente y viceversa.

En cuanto a la crisis de papel, Maribel de Álamo afirma que “no fue Internet quien repercutió en la tirada de papel, sino la crisis económica. El presupuesto del Ministerio dedicado a Publicaciones se redujo a una tercera parte. Por ello hubo que suprimir muchas publicaciones o abaratar costes. En 2009, hubo que reducir la tirada de 5000 ejemplares a 500 y se creó la versión digital  que sale mucho más barata. Son muchas las revistas que se vieron obligadas a pasar del papel a digital debido a la crisis ( precios del papel, descenso brutal de los ingresos por publicidad…)”.

 

El medio ambiente preocupa a un 73% de los universitarios madrileños

A través de una encuesta de tipo cerrado hemos descubierto cuánto les importa a los universitarios de nuestra capital el medio ambiente. La primera respuesta es clara, tres cuartos de nuestros jóvenes sitúan la degradación del planeta entre sus cinco primeras preocupaciones a nivel mundial. Un buen dato, sobre todo en relación a la población general y a lo que este problema suponía hace algunos años, cuando apenas se tenía en cuenta. Además la gran mayoría consideran una inversión a largo plazo y no un gasto el hecho de que el gobierno destine parte de nuestros impuestos a esta causa.

La extinción de determinadas especies animales, el calentamiento global, la gran cantidad de residuos generados por el ser humano, el aire contaminado que respiramos en las grandes ciudades y a la escasez de agua (sequía) y  materias primas, se sitúan como los principales objetivos a resolver según los universitarios. Además señalan a las grandes compañías mundiales como los responsables principales, sin embargo no podemos olvidar que estas están financiadas por personas individualmente y que al mismo tiempo pequeños gestos como reciclar o no utilizar productos que contengan gases que contribuyan al efecto invernadero suponen un pequeño gesto para nosotros pero una gran ayuda para el mundo en el que vivimos.

Sin duda,todo lo recogido son buenas noticias, aunque aún queda mucho por concienciar y por hacer para solucionarlo, porque los universitarios pueden focalizar el nicho del problema, pero en cuanto a los remedios hay muchas más dudas. También sitúan con gran imprecisión el momento en el que el medio ambiente podrá dejar de ser una preocupación, y un 30% de ellos piensa que es un problema que no se resolverá nunca.

El aceite de oliva: marca España

El aceite de oliva representa a nuestro país, nuestra dieta y nuestra cultura. La marca España se consolida a través de diversos productos entre los que nunca falta este oro líquido. La expansión del aceite de oliva no sólo beneficia a los agricultores y exportadores del producto, sino que es también una forma de acercar la dieta mediterránea a lugares que van mucho más allá de nuestras fronteras, y consecuentemente dar un imagen positiva de lo que España representa.

No debemos olvidar, por su puesto, que se trata de un sector clave también para la economía española y su misión ahora mismo, tal y como ellos afirman, es recuperar la confianza del consumidor a través del sabor y la calidad (las características más valoradas por los compradores) al tiempo que cuidan el medio ambiente. Misiones que además pueden complementarse perfectamente, pues la preocupación por no dañar nuestro mundo se encuentra en toda la sociedad. Es por ello que actualmente muchos productos oleícolas presentan en su etiqueta, junto a las propiedades nutricionales, información relativa a la denominada huella de carbono, es decir, la suma de emisores de CO2 que el producto emite a la atmósfera en su ciclo de vida. Una información muy valiosa y que además puede suponer una reducción de importantes costes para el exportador en cuanto al transporte del producto: botellas menos pesadas, menor cantidad de gasolina necesaria para su transporte.

Una realidad alarmante

Hace un día, Leonardo Dicaprio conseguía su ansiada estatuilla, una vida dedicada al cine y y seis nominaciones después, el ‘renacido’ fue él. Un Oscar le esperaba en el escenario y los ojos del mundo entero se emocionaron por un premio indiscutible. Dos minutos duró su discurso: uno para los agradecimientos de rigor y otro para nuestro planeta: “el cambio climático es real y está sucediendo ahora”. Gracias Leo, hacía falta que nos lo recordaras.

Ahora volvemos a nuestro país. España. Año 2004: 144,4 emisiones de gases de efecto invernadero. Europa: 98,6. Hasta el 2011 pasan siete años que no se traducen en una reducción considerable, pues España sitúa la cifra en 121 y Europa en 85,1. Son datos recogidos por el INE en el Anuario Estadístico de España del 2015 expresados como CO2 en relación a la cantidad asignada por el protocolo de Kioto. Parecen sólo números pero supone mucho para el planeta donde vivimos, para el mundo donde vivirán nuestros descendientes y para una naturaleza que nos da mucho más de lo que merecemos.

El protocolo de Kioto fue adoptado en 1997 en Kioto (Japón) con el objetivo reducir las emisiones de seis gases del efecto invernadero que causan el calentamiento global, en un porcentaje aproximado de al menos un 5%, dentro del periodo que va de 2008 a 2012. Sin embargo esta es tan solo una cifra aproximada, ya que cada país tiene sus propios porcentajes de emisión para disminuir la contaminación global. 187 países firmaron el acuerdo, un documento sin embargo que no fue ratificado por EEUU, el mayor emisor de gases invernadero mundial.

En lo referente a España, debido principalmente a un abandono de la preocupación por este problema por parte tanto de la ciudadanía como del espectro político dominante. Sin embargo, aunque parezca obvio, es necesario recordar que ignorar el problema no lo solucionará, sino más bien todo lo contrario. Es hora de hacer un llamamiento: “Necesitamos apoyar a todos los líderes alrededor del mundo que no hablad en nombre de aquellos que contaminan ni de grandes corporaciones, sino que hablar por la humanidad y por las personas sin recursos, que serán los más afectados por esto. Por los hijos de nuestros hijos y por las personas que están ahí fuera y cuyas voces han sido silenciadas.” También firmado: Leo.